Buenos Aires.— Lionel Messi puso punto final a su histórica trayectoria con la Selección Argentina con una actuación digna de su legado: un gol, dos asistencias y una victoria por 3-0 sobre Benín, en una noche cargada de emociones en el estadio Monumental de Buenos Aires.
Ante más de 80 mil aficionados, el astro argentino fue ovacionado de principio a fin en el que se convirtió en su último partido con la Albiceleste. La despedida reunió a generaciones de aficionados que acompañaron al futbolista desde su debut internacional en 2005.
Messi, de 39 años, participó directamente en los tres goles de Argentina. Nicolás Otamendi abrió el marcador al minuto 48, Nicolás Paz amplió la ventaja al 60 y el propio capitán convirtió de penal al 70 para poner cifras definitivas al encuentro.
El encuentro tuvo además un significado especial para Otamendi, quien también puso fin a su etapa con la selección argentina en esta jornada.
La despedida cerró una carrera internacional que comenzó el 17 de agosto de 2005, en Budapest, durante un partido frente a Hungría. Más de dos décadas después, Messi deja la selección como el futbolista con más partidos, goles y asistencias en la historia del combinado argentino.
Su registro final quedó en 208 partidos, 126 goles y 70 asistencias.
Con la Albiceleste conquistó algunos de los títulos más importantes de su carrera: la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Beijing 2008, la Copa América de 2021, la Finalissima de 2022, la Copa del Mundo de Qatar 2022 y la Copa América de 2024.
La etapa más laureada de Argentina coincidió con la madurez futbolística de Messi. Después de años de críticas y derrotas en finales, el equipo consiguió romper la sequía de títulos en 2021 y posteriormente alcanzó la cima del fútbol mundial en Qatar.
Desde antes del inicio del encuentro, el Monumental se convirtió en escenario de homenajes para el número 10.
Las tribunas se llenaron de camisetas albicelestes, banderas y mensajes de agradecimiento. El ambiente se volvió especialmente emotivo durante el himno nacional, cuando Messi apareció acompañado por sus hijos y no pudo contener las lágrimas.
Durante el partido, los aficionados también aprovecharon cada intervención del capitán para reconocer su trayectoria. El gol de penal que marcó en la segunda mitad fue celebrado como si se tratara de una final.
Messi respondió dentro de la cancha con una de sus últimas actuaciones con la camiseta argentina, participando en cada uno de los goles de la noche.
Después del partido, Messi tomó el micrófono para dirigirse a los aficionados que llenaron el Monumental.
“Fue un orgullo muy grande para mí defender esta camiseta”, expresó el capitán, quien agradeció a sus compañeros, al cuerpo técnico y a los aficionados que lo acompañaron durante su carrera.
El futbolista reconoció también que dejar de vestir la camiseta argentina será difícil.
“No me queda más que agradecer. No venir más va a ser un dolor muy grande”, expresó durante su discurso de despedida.
Messi recordó que uno de sus grandes sueños desde niño era convertirse en campeón con Argentina y destacó que pudo conseguirlo acompañado por una generación de futbolistas que terminó haciendo historia.
“Me hicieron cumplir el sueño de chiquito, me hicieron ser campeones del mundo, de América, Finalissima y todo lo que jugamos”, señaló.
Al final, resumió el sentimiento que lo acompañó durante toda su trayectoria con la selección: “Soy muy agradecido a Dios, como dije, de ser argentino, orgulloso de ser argentino y de haber cumplido el sueño con todos ustedes”.
La salida de Messi representa el cierre de una de las etapas más exitosas en la historia reciente de la Selección Argentina.
El delantero deja una colección de récords individuales y títulos colectivos que transformaron la percepción de su relación con la Albiceleste. De las derrotas en finales y las críticas de sus primeros años pasó a convertirse en el líder de una selección campeona de América y del mundo.
Además de sus récords con Argentina, Messi posee numerosos registros históricos en competiciones internacionales. FIFA destaca, entre otros, que es el futbolista con más partidos disputados en Mundiales y uno de los dos jugadores que han participado en seis ediciones de la Copa del Mundo.
Su último partido también tuvo un simbolismo especial: marcó su gol número 126 con Argentina y cerró su participación internacional interviniendo en los tres tantos de una victoria que quedará asociada para siempre con su despedida.
Aunque su etapa con la Selección Argentina llegó a su fin, Messi continuará su carrera a nivel de clubes con el Inter Miami.
Para Argentina comienza ahora una nueva etapa. La camiseta número 10, el liderazgo y el protagonismo que durante más de dos décadas estuvieron asociados al rosarino deberán encontrar nuevos referentes.
Pero la historia de Messi con la Albiceleste queda completa: 208 partidos, 126 goles, 70 asistencias, títulos olímpicos, dos Copas América, una Finalissima y una Copa del Mundo.
Y, sobre todo, un último partido en el que volvió a hacer lo que mejor sabe: participar en los goles, ganar y despedirse de su gente con una sonrisa y una ovación que parecía no tener fin.