Una tragedia tan inesperada como impactante conmocionó a la comunidad católica de Guayaquil, Ecuador, luego de que un sacerdote perdiera la vida al ser golpeado por una pesada cruz que se desprendió de la pared de la iglesia donde se encontraba celebrando una misa.
La víctima fue identificada como PATRICIO ALFREDO SÁNCHEZ MOLINARI, párroco de la iglesia del Perpetuo Socorro, quien se encontraba frente a los feligreses cuando ocurrió el accidente que terminó costándole la vida.
Lo que ha generado mayor conmoción es que, apenas unos minutos antes de la tragedia, el religioso había pronunciado una reflexión precisamente sobre la muerte, el tiempo y la importancia de aprovechar la vida para acercarse a Dios y a la familia.
Durante su mensaje, el sacerdote expresó una frase que, después de lo ocurrido, adquirió un significado especialmente doloroso para quienes lo escuchaban:
“Un día, todos los que estamos aquí también vamos a morir”.
El padre PATRICIO SÁNCHEZ también habló sobre la manera en que las personas utilizan su tiempo y recordó a los asistentes que los momentos dedicados a la fe, a los seres queridos y a quienes nos rodean tienen un valor especial.
“A veces el tiempo que hemos utilizado en otras cosas no tiene tanto sentido como el tiempo que utilizamos en Dios”, manifestó durante su reflexión.
Posteriormente, agregó que el tiempo de calidad dedicado a Dios, a los hermanos y a la familia es el mejor aprovechado.
Sin embargo, aproximadamente tres minutos después de aquellas palabras, ocurrió lo impensable.
Mientras continuaba la celebración religiosa y una feligresa intervenía, una pesada cruz que se encontraba colocada en la pared, detrás del sacerdote, se desprendió repentinamente.
La estructura cayó sobre el religioso y lo golpeó directamente en la cabeza, provocando una escena de angustia entre las personas que se encontraban dentro del templo.
El momento quedó registrado en un video que posteriormente comenzó a circular en redes sociales, generando numerosas reacciones por la coincidencia entre las palabras que el sacerdote había pronunciado y el accidente ocurrido minutos después.
La noticia del fallecimiento fue confirmada por la Arquidiócesis de Guayaquil, que expresó su pesar por la pérdida del religioso, quien se desempeñaba como párroco de la iglesia del Perpetuo Socorro, perteneciente a la Vicaría Centro.
A través de un comunicado, la institución religiosa informó que el padre PATRICIO ALFREDO SÁNCHEZ MOLINARI había fallecido y expresó su esperanza de que descansara en la presencia de Dios.
Mientras tanto, las autoridades iniciaron las investigaciones correspondientes para determinar por qué se desprendió la cruz que se encontraba instalada dentro del templo.